Desde que se inició la
jornada de paro nacional el día 28 de abril de 2021 en contra de la Reforma
Tributaria se han presentado situaciones que debemos analizar y que nos debe
llevar a aportar nuestro granito de arena para que esto se solucione.
Jóvenes de la ciudad
se tomaron diferentes sitios para ejercer presión sobre el gobierno nacional y
que se retirara el proyecto de Reforma Tributaria. Inicialmente hay que decirlo
muchas familias se acercaron al puente del Sena a acompañar a sus familiares en
esta protesta pacífica. Los jóvenes allí sobre el puente del Sena realizaron
diferentes actividades como preparación de alimentos y bloqueo de transito de
todo tipo de vehículos que vienen de Buenaventura hacia el interior del País.
Estos manifestantes
también se tomaron otros sitios claves como el puente del barrio de Paloblanco
y el puente de Lechugas.
Como consecuencia de
las manifestaciones a nivel nacional con enfrentamientos entre el Esmad de la policía
y los protestantes, principalmente en
Cali y Buga, y ante el clamor vehemente de varios dignatarios del país y
especialmente del alcalde de Cali, Jorge
Iván Ospina y de Buga, Julián Rojas, el
presidente Iván Duque anunció el retiro de ese proyecto del congreso y dijo que
lo sometería a un consenso general.
Ahí pensé que se iban
a levantar las protestas y a permitir la circulación de vehículos. Pero no fue
así. Las protestas continuaron en todo el País. Ahora se habla de la ley 010 de
2021 que modifica la ley 100 sobre salud y otras.
El país entró en una
encrucijada y se ordenó por parte del presidente al general Zapateiro, comandante
del Ejército resolver la situación de orden público en el Valle y como
consecuencia de ello, se han presentado enfrentamientos entre fuerza pública y
manifestantes. Aquí en Buga, y no como
un vocero de la policía manifestó “que los manifestantes estaban saqueando las
tractomulas y generando vandalismo” no señor. Los jóvenes de Buga siempre se
han opuesto a este tipo de acciones diferentes a la protesta pacífica. Por eso
disgustó tanto la primera incursión del Esmad entre la ciudadanía. Atacar a
estos jóvenes que de manera pacífica estaban ejerciendo su derecho
constitucional a la protesta y además de ello, afectando a toda una comunidad
con esos gases lacrimógenos que arrojaron en los barrios Aures y Prados del
Sur.

El primero de Mayo en
una clara muestra de liderazgo y humanismo. El Alcalde Julián Rojas, se hizo
presente en el puente del Sena con otros representantes de su gabinete como de
la procuraduría y la personería de Buga. Entregó agua y tapabocas a los
participantes de la protesta y tuvo la oportunidad de dialogar con muchos de
ellos. Lo más importante que hizo el mandatario local, fue escribirle al
presidente Duque en donde denunció intervenciones desmedidas del Esmad en
contra de los manifestantes y lo que es
más grave en contra de los habitantes de Aures y Prados del Sur.
Hasta aquí la orden
presidencial seguía siendo la de la
recuperar la movilidad del Valle y se habló por parte de Rojas Monsalve de
establecer los corredores Humanitarios que permitieran el tránsito de diferentes
bienes para satisfacer las necesidades principalmente médicas.
Entre otros temas, se
habló de mesas de conciliación, comisión de derechos Humanos y mesa de diálogos,
cuando a eso de las 12 y 30 de la madrugada helicópteros del ejército y unidades
del Esmad. Se tomaron a punta de gases lacrimógenos y de represión el puente
del Sena e hicieron desplazar a los jóvenes hacia el interior del barrio
Aures. Más de 20 jóvenes resultaron
heridos.
Como consecuencia de
ello el Secretario de Gobierno Emilio Bejarano, esta tarde dijo que se
presentaron 90 denuncias que el 27.8 por ciento fue por abuso de autoridad. El 68.9
% por Violación de los Derechos Humanos
y el porcentaje restante agresiones a organismos de socorro presentes en el
barrio Aures para atender a los afectados por los enfrentamientos.
Lo que no se esperaba
fue lo ocurrido durante este día y ese hecho ha marcado el futuro incierto de
esa protesta. El incendio del parque automotor de la empresa bugueña Petecuy
como el hurto de motos y la quema de varias de ellas de los patios del tránsito
generaron el rechazo por gran parte de la comunidad. Un profesor del colegio Académico
me indicó, hasta la toma pacifica del puente, la resistencia de esos muchachos
y el acompañamiento de las gentes de Buga todo iba bien. Pero lo que pasó con
esa quema de las busetas que son de familias que viven de ellas y la quema de
esas motos por las que tiene que responder el
municipio y la concesión llenaron la copa.
Ahora hay que esperar
la reacción de las fuerzas militares que tienen la orden presidencial de
recuperar el puente del Sena para
restablecer el tránsito por tan importante vía.
Con esos hechos no
podemos hablar de protesta pacífica pues se vió empañada con estos actos vandálicos.
Lo que sí se tiene que
decir desde un punto de vista responsable es la actitud permanente del alcalde
de Buga, Julián Rojas por buscar caminos de acercamiento que permitieran
solucionar la problemática, pidiendo a
las autoridades el respeto por la integridad y los derechos humanos de los
jóvenes que de manera pacífica estaban ejerciendo su derecho constitucional a la protesta, promoviendo los corredores
humanitarios que no se pudieron hacer y liderando con diversas fuerzas caminos
para llegar a acuerdos.
No se entiende cómo es
posible que otros líderes de importancia regional y nacional hayan guardado
silencio mientras Buga pasa por los momentos más aciagos de su historia actual.
Amanecerá y veremos. Ojalá
el milagroso cuide a la ciudad señora del llanto de madres y del dolor que nos
puede producir otro enfrentamiento con las autoridades.